∂єтяáѕ ∂є υи ∂єѕєσ νιєиє σтяσ, у σтяσ,... qυє иυи¢α ρυє∂єи ѕαтιѕfα¢єяѕє...

martes 6 de octubre de 2009

3’1416

Me pidieron encontrar el infinitoinfinito y comencé a calcular y entre tanto pensar, me di cuenta de que no hay nada más infinito que el sentir y el pensar, ya que en ellos nunca encuentras ni el principio ni el final y además sabemos que en el fondo son algo irracional.

¢єиѕυяα∂αмєитє ¢єиѕυяα∂σ

Siempre me dijeron que no dijera lo que pensaba, siempre pensé que no debían decirme lo que no debía decir, pues si no pensara lo que quiero decir, me llamarían loco por no saber que decir.

censura-internet

viernes 2 de octubre de 2009

єfíмєяσ

“Los mejores momentos son aquellos que esperas conefímero ansia, aquellos que no te das cuenta que estás viviendo, aquellos que al mirar atrás están tan lejos que no llegas ni a verlos,,,"

sábado 19 de septiembre de 2009

¢υαи∂σ иσ нαуα иα∂ιє

Cegados por la maldita llama de la pasión no miramos más allá de lo que nos deja el corazón. Con los ojos empañados en sufrimiento, nos empeñamos en escapar por donde nos resulta más fácil. Sin darnos cuenta nos adentramos en un gran jardín del que es imposible salir. Un lugar que nosotros mismos creamos, sin apenas darnos cuenta. Abandonando toda senda lógica, nos escondemos en la desilusión y el pesimismo, alejándonos de todo lo que nos rodea. En nuestra caída al vacío en soledad y egoísmo, no nos damos cuenta de quiénes arrastramos detrás. De como la cobarde huída unipersonal nos lleva al llanto de aquellos a los que queremos. Nos perdemos, sin darnos cuenta, en una laguna de recuerdos donde nos ahogamos por la impotencia. No saber cómo ayudar, cómo escapar o cómo respirar en nuestro propio jardín es lo que nos acaba por matar. Pero el verdadero problema aparece tarde, cuando nos arrepentimos y no queda tiempo para pedir perdón. Cuando nos damos cuenta, que todos como una cadena, nos transmitimos la misma emoción. Cuando tú estés alegre, ella lo sentirá, él sonreirá, nosotros reiremos sin parar y ellos se dejarán contagiar. Cuando tú llores, ella te oirá, él se derrumbará, nosotros no lo podremos soportar y ellos lucharán por verte sonreír. Ahora no estás solo, antes no lo estuviste, pero algún día lo estarás. Ese día no ha llegado y en ese día no podrás escuchar la voz de aquél que a tu lado siempre está.

miércoles 16 de septiembre de 2009

мιéитємє qυє иσ ρυє∂σ яєѕριяαя

Me comentan en la ciudad que las cosas no cambian. Que las casamentiras son más altas y que el aire pesa más. Que nadie duerme tranquilo entre sus propias sábanas, porque parecen hechas de culpabilidad. Corre el rumor de que esa vida que algunos se pintan no llega ni al título de disfraz, que la gente esconde cosas que nadie sabrá jamás. Llegan a mis oídos confesiones inesperadas, que no por ello menos realistas. No siempre la verdad es lo obvio y la mentira lo inimaginable. Se complementa la mentira con la propia vida y no las puedes distinguir. Quizás sea ese el verdadero problema del mundo. Vivir en la mentira que nos tranquiliza y asustarnos de la verdad que vive más cerca. Digamos que en el portal cuentan que ella no duerme sola y que aquel caballero sale de casa muy de madrugada. Dime, ¿qué es lo primero que se te ocurre pensar? Cuando la mentira nos invade y olvidamos la verdad, el ser humano comienza a indagar para saber quién es el más mentiroso, que aparentemente es el personaje más divertido, ya que el que se rodea de verdad es aquel que no tiene nada que contar. A lo mejor por eso nos gusta ser tan macabros y destructores. A lo mejor por eso no nos paramos a pensar en la hermosa verdad, para propagar la santa mentira. Quizás ese es el motivo de nuestro cotilla pensamiento.

domingo 31 de mayo de 2009

ℓσѕ ℓσ¢σѕ, ℓσѕ ρєяяσѕ у ℓσѕ gαтσѕ

En la tresgatosyunparaguasrutina de la mañana vuelve a salir el sol. A las ocho de la mañana el frío cala los huesos y se hacen imprescindibles las chaquetas y abrigos. Según avanza el día, el firmamento despejado e inmenso regala a nuestro mundo un día de sol, de luces de fuego y calor, de alegría plasmada en sonrisas. Sin embargo, el tiempo, que es como el alma misma, decide cambiar cuando le viene en gana, cambia de humor, cambia de color. El cielo se vuelve gris y empieza a llover, una impredecible jugada de las nubes. En la calle sólo se quedan los locos, los perros y los gatos. Los demás huyen a casa porque temen por sus peinados caros y su imagen de superestrella, porque son conscientes de que la personalidad que han pintado para los demás es tan mediocre que se puede borrar con las indefensas gotas de lluvia. Mientras tanto, de vuelta a la calle, aquellos locos tan auténticos y extraordinarios que sueñan con que detrás de cada gota de lluvia se esconde un momento de risa, un silencio de ensueño o una mirada que atrapa. Porque alguien dijo alguna vez, que nadie sabe como suena el árbol que cae solo en el bosque cuando no hay nadie alrededor. Y es que nadie sabe la de locuras que se suceden cuando llueve y todos corremos a refugiarnos bajo techo. Nadie sabe cuáles son los sentimientos que se están empapando cerca de un árbol cualquiera, junto a una farola encendida o sobre los charcos de las aceras. Nadie sabe qué ojos están mirando a otros ni qué manos acarician a qué mejillas anónimas. Y es que nadie sabe, ni sabrá qué sucede cuando no estamos presentes, cuando la lluvia permite que nuestras vidas se conviertan en una película de preestreno que nadie conocerá hasta que alguien la cuente en la calle, hasta que alguien la escriba en algún rincón. Nadie sabe qué ocurre cuando la censura de la lluvia permite que los locos, los perros y los gatos hagan realidad algunos de sus sueños y reciban como obsequio alguno de Esos Momentos.

sábado 2 de mayo de 2009

¢υαи∂σ ѕє иσѕ α¢αвα єℓ тιємρσ

Si es que se me acaban las palabras cuando pienso en lo impensable e imagitiempono lo inimaginable. Cuando sueño contigo a oscuras bajo la luz de la luna. Cuando siento que mantienes tu mano en mi mano y mis labios en tus labios. Cuando ya no hay nada más que objetar, cuando las preguntas se acaban de contestar y las luces se apagan sin más, nuestra música empieza a sonar y el agua deja de mojar. Cuando la aguja deja de girar y paramos de pensar. Cuando en este mundo no queda nadie más, en ese momento, te cuento un secreto.

Ahora que sólo estamos tú y yo. Ahora que él no está y no me puede escuchar. Ahora que nadie nos mira. Ahora, que ya se pasó y es después y que se vuelve a aparecer sin querer porque el tiempo siempre quiere volver a la vez que se va. Ahora, después, en este mundo en el que solo estamos tú y yo, déjame contarte que esto no es un engaño, que es mi verdad, que quiero que llegue a ser nuestra verdad. Mientras él no esté, yo seré quien no te deje caer y quien te verá sonreír mientras yo llore por dentro hasta morir. Seré quien finja la perfección solo por verte feliz. Seré quien venda su alma al diablo por regalarte una entrada al cielo. Seré quien muera como un egoísta por no verte morir.

Si ahora, cuando solo estamos tú y yo. Cuando él no está y ella no sabe a dónde va. Si ahora no me da tiempo de acabar, si no tengo la última oportunidad de contarte porque ahora estoy aquí, pero quizás después no lo estaré. Si el tiempo me abandona y dejo de respirar. Espera, déjame terminar, porque si él llega, el corazón me hará callar. Solo te quería contar, te quería explicar que.